Bicipuma ha sido uno de los programas más exitosos que las autoridades de la UNAM han logrado hacer para ayudar a la comunidad universitaria.
Un proyecto que les puedo decir, comenzó en primera instancia con el escepticismo de muchos, algunas autoridades incluso pensaron que no funcionaría pues la comunidad se robaría las bicicletas. Sorpresa para todos aquellos que no confiaron en la comunidad, pues lo que vino después, cuando se logró echar a andar el proyecto, fueron casi puras buenas noticias.
Hoy Bicipuma es una realidad, es un proyecto muy exitoso, la comunidad en general respeta y cuida las bicis; Bicipuma es ejemplo para muchos otros programas dentro y fuera del país.
Dentro de poco publicaré una entrevista con el encargado del proyecto. Mientras tanto los invito (si son miembros de la comunidad universitaria) a hacer uso de las bicicletas que la UNAM pone a nuestro servicio.
La cultura de la bicicleta es muy pobre en nuestro país y aunque ya se han echado a andar proyectos similares a éste, como lo es el de las eco bicis del gobierno del DF, seguimos en pañales. Falta mucho por hacer, hay que concienzar a nuestra sociedad, para que use más la bici y para que respete a los que las usan.
Les dejo aquí un link para que vean que Bicipuma ya es conocido y reconocido en otras latitudes.
http://paisajeysociedadmexico.blogspot.com/2011/02/bicipuma-referencia-mundial.html
jueves, 7 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
Ultima instancia
"Ultima Instancia" es el nombre de un nuevo proyecto al cual le deseo mucho éxito. Un programa de radio que se estará transmitiendo en RadioIus, programa que busca el análisis y discusión de algunas sentencias realizadas por Tribunales Constitucionales en el mundo.
De regreso.
Por diversas razones habia dejado este blog un tiempo pero creo es tiempo de volver. En los próximo días buscaré subir textos, links y algunas fotos que me parecen interesantes e importantes y que en su caso pueden ayudar a enriquecer el debate. Esto puede darle una nueva forma a blog, espero les guste.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Reviviendo las costumbres.
El fin de semana pasado acudí a una de las múltiples presentaciones que hizo la Escuela Nacional de Danza Folclórica (ENDF) con motivo del fin de año y tengo que decir que me lleve una muy grata sorpresa.
En realidad las sorpresas fueron muchas pues todo empezó desde que una gran amiga de la preparatoria a la que hace mucho no veía, me marco para 1) Saludarme, 2) Decirme que le ha ido de maravilla y que estaba bailando en la ENDF y 3) Para invitarme a uno de sus festivales navideños.
Personalmente en un inicio no me interesó mucho ir al festival por el festival, sino que tontamente pensé que iría sólo para encontrarme con Sandy a quien ya se le extrañaba. Como sabía que yo acudiría al festival para ver a mi amiga me pareció adecuado invitar a mis papás a quienes –al menos a mi mamá- los bailes folclóricos les gustan mucho.
Fue así que el domingo temprano salimos de mi casa –su casa- para ir a la presentación, no sin antes pasar a desayunar a lo que dicho sea de paso es un lugar sumamente desaprovechado: “El Casino Militar del Campo Marte”.
Ya muy cerca del teatro pude saludar antes de la presentación a mi querida amiga quien al igual que yo, emocionada, me saludaba y me agradecía la asistencia.
Empezó la función y fue desde ese momento que mi asombro y gusto por los bailes folclóricos dieron a luz. Las dos horas que duro la presentación estuve de lo más contento, los trajes típicos que tanto mujeres como hombres vestían me impresionaron, las danzas y los zapateados me volvían loco, mis palmas no dejaban de encontrarse y mi mirada fija en el escenario no cesó.
Mujeres y hombres sonriendo, dando lo mejor de si, dándole vida a los bailes típicos de nuestro país, se divertían como nadie en el lugar. Niños y niñas salieron al escenario, muchos de ellos seguramente no tenían mucho de haber aprendido a caminar. Tres generaciones se mezclaron en el escenario dándole vida a nuestra cultura, dándole fuerza a nuestras costumbres y reviviendo en todos los presentes ese sentimiento de pertenencia a la que sin duda es una de las culturas más ricas del mundo: la mexicana.
Me sobran palabras para elogiar el trabajo realizado por todos los miembros de la ENDF, tengo que agradecer mucho a Sandy la invitación, pues al igual que mis papás yo salí muy contento y con ganas de regresar a las próximas presentaciones.
Hay mucho que hacer todavía si queremos que nuestras costumbres perduren y que las generaciones futuras las puedan apreciar y disfrutar como lo podemos hacer hoy. No dejemos morir aquello que nos ha dado esencia como nación, luchemos por mantener vivas nuestras costumbres pero sobre todo - creo yo- hay que formar parte de ellas.
Gracias Sandy, gracias ENDF
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