martes, 10 de abril de 2012

Importancia de la educación como motor de desarrollo. La lectura una práctica necesaria.

Quisiera empezar leyendo unas líneas del preámbulo de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos de 1990.


Hace más de cuarenta años, las naciones de la tierra afirmaron en la Declaración Universal de Derechos Humanos que “toda persona tiene derecho a la educación”.

Sin embargo, pese a los importantes esfuerzos realizados por los países de todo el mundo para asegurar el derecho a la educación para todos, persisten las siguientes realidades:

· Más de 100 millones de niños y de niñas, de los cuales 60 por lo menos son niñas, no tienen acceso a la enseñanza primaria.
· Más de 960 millones de adultos —dos tercios de ellos mujeres— son analfabetos, y el analfabetismo funcional es un problema importante en todos los países, tanto industrializados como en desarrollo.
· Más de la tercera parte de los adultos del mundo carecen de acceso al conocimiento impreso y a las nuevas capacidades y tecnologías que podrían mejorar la calidad de su vida y ayudarles a dar forma y adaptarse a los cambios sociales y culturales.
· Más de 100 millones de niños e innumerables adultos no consiguen completar el ciclo de educación básica; y hay millones que, aun completándolo, no logran adquirir conocimientos y capacidades esenciales.

Empiezo con estas palabras, porque me parece que el marco que la UNESCO busca demostrar con la realización de la mencionada declaración, nos debe no sólo de llamar la atención, sino que nos obliga a ocuparnos en el tema.

Como país, México no está exento de la crisis educativa, al contrario, me parece que debemos estar preocupados por la “poca importancia” que se le ha dado a la educación como fuente de desarrollo nacional y humano.

En México, la educación dejó de ser un factor de unidad nacional e impulsor del crecimiento económico y la equidad social; el rezago y el desigual acceso a una educación de calidad es uno de los más serios problemas que tiene nuestro país. Asumir los retos y corregir las deficiencias es responsabilidad de todos. Garantizar una formación con gran contenido humanista es una solución para salir de la grave crisis política, económica, social y de valores que vive nuestro país. No tengo duda en que la educación juega un rol fundamental en la configuración de la sociedad, y enfocar esfuerzos en mejorar la calidad de la misma, es una cuestión impostergable.

Quisiera resaltar la función civilizatoria que debe llevar a cabo todo Estado democrático. Respecto a ello, Adela Cortina retoma una reflexión de Thomas Marshall quien afirmaba: “’Siempre que se les de educación, siempre que tengan asistencia sanitaria, siempre que tengan un seguro de desempleo, siempre que tengan atención, evidentemente serán ciudadanos’. Pero si las personas no reciben educación, atención sanitaria, ayuda en tiempo de debilidad, no serán ciudadanos porque carecen de civilización.”[1]

En este sentido, cabe decir que el derecho a la educación, su protección y garantía también civiliza, de forma que entender la educación como un derecho le otorga un estatuto que reclama progresar hacia su exigibilidad jurídica para todos los habitantes de este país.

Ya lo establecía la UNESCO en 1996, la garantía de un aprendizaje vinculado a la formación de la identidad de las personas y de su capacidad para convivir, hacer, emprender y aprender de modo continuo, debe ser el pilar fundamental de una concepción integral de la educación para el siglo XXI .

La educación cumple un papel clave en la distribución de las oportunidades de bienestar, en particular en sociedades como la nuestra, caracterizada por grandes desigualdades sociales.

Ahora bien, hay que decirlo, son muchas las voces que se expresan en relación a la falta de educación y la grave crisis educativa en nuestro país, sin embargo, no son tantas las que pueden dar respuestas claras y soluciones concretas para enfrentar todas las aristas que obliga observar el problema educativo en México.

Lo que sí es claro, me parece para muchos de nosotros, es que frente a la crisis educativa, existe una herramienta primordial que se debe de explorar y explotar por todos los mexicanos.

Me refiero a la lectura.
La lectura constituye un vehículo para el aprendizaje, para el desarrollo de la inteligencia, para la adquisición de cultura y para la educación de la voluntad. No tengo duda que la lectura no solo proporciona información, sino que forma a la persona, creando hábitos de reflexión, análisis y esfuerzo; la lectura recrea, hace gozar, entretiene y distrae.

Se ha comprobado que la lectura es un elemento clave para el desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje, ya que mejora la expresión oral y escrita y hace el lenguaje más fluido. El hábito de la lectura aumenta el vocabulario y mejora la ortografía. Da facilidad para exponer el propio pensamiento y posibilita la capacidad de pensar.

Es una herramienta extraordinaria de trabajo intelectual ya que activa las funciones mentales, agiliza el pensamiento, estimula y satisface la curiosidad intelectual, despierta aficiones e intereses. La lectura desarrolla la capacidad de juicio, de análisis, de espíritu crítico.

Hoy día existen nuevas posibilidades que son fruto de la convergencia entre el incremento de la información y la capacidad sin precedentes de comunicación. Esas posibilidades debemos aprovecharlas con espíritu creador y con la determinación de acrecentar su eficacia. Debemos aprovechar todos esos avances tecnológicos y de comunicación para facilitar todo tipo de textos que permitan el desarrollo de las personas.
La virtud de la lectura, es que el universo de los textos que se pueden leer es infinito, con esto me quiero referir a que de tener acceso no habría pretexto para no leer, pues siempre hay algún texto, un ensayo, un artículo para todos los gustos, para todas las personas.

Una sociedad que lee, se transforma no solo en lo individual, sino que logra alcanzar niveles de desarrollo social impredecibles.

Al mencionar esto, me viene de inmediato a la mente el maravilloso trabajo que Antón Semiónovich Makárenko, escritor y pedagogo ucraniano, realizó a lo largo de su vida pero en particular su “Poema pedagógico” obra en donde cristaliza una experiencia de vida que le permitió dar cuenta de la importancia que tiene la lectura en el desarrollo y actuación de toda persona que vive en sociedad.

Los habitantes de la Colonia Gorki, que Makarenko relata en su Poema pedagógico, son ejemplo claro de que no hay ni rebelde, ni pobre, ni ignorante, que se resista a las maravillas que la lectura logra en la transformación y desarrollo de las personas, tanto en lo individual como en lo colectivo. Basta con generar el hábito de la lectura para motivar el placer y el gusto por la misma.

Hay un libro para todas las personas, la lectura favorece el desarrollo de las virtudes morales siempre que los libros se seleccionen adecuadamente. Las lecturas proponen modelos para admirar e imitar; y, mientras los modelos vivientes pasan, los protagonistas de los libros permanecen.

He de decir que después de escuchar el discurso de Mario Vargas Llosa al recibir el Premio Nobel de Literatura en 2010, escucharlo relatar su infancia llena de personajes que encontraba en sus primeras lecturas, su vida influenciada por múltiples autores y pensadores que conoció a través de los libros y escucharlo insistir en la importancia de la literatura en la vida democrática de un país, no puedo mas que confirmar lo dicho Fernando Solana:

“No basta con que los especialistas lleguen a un consenso acerca del qué y el cómo de la educación nacional si ésta no se asume como un objetivo común en el que todos participemos activamente.”


[1] Adela Cortina, Justicia cordial; Ed. Trotta; Madrid, 2010; p. 65

De esas cosas que escribiste para alguien pero que al final ya no usó.

¿Les ha pasado que por cuestiones de la vida, azares del destino, pasos bien o mal dados, se encuentran en un lugar en donde su trabajo puede ser realizado para que algunos otros lo usen o se lleven el crédito?

Bueno este texto es producto de un caso similar, en realidad creo que es de un buen paso dado en la vida que por azares del destino, me vi en la situación que preguntaba.

Hace tiempo escribí unas líneas para la presentación de un libro de un amigo que al final ya no utilizó.

Como todo, habrá personas que estando en esa situación tienen la desdicha de sentirse mal porque su trabajo no vio la luz o no fue considerado; sin embargo, yo como muchos de los que leen esto, encuentran en ese “rechazo” una oportunidad de que el buen o mal trabajo se publique.

En ese sentido, el texto que presento en mi siguiente entrada fue diseñado para una breve intervención en la presentación de un libro en donde se buscaba dar un mensaje en relación a la importancia de la lectura; tema que considero debería ser ampliamente discutido y trabajado en nuestra sociedad.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Un nuevo periodo.

Hoy 17 de noviembre, el Dr. José Narro Robles, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tomó protesta para lo que será su segundo periodo al frente de la institución más grande y noble que tenemos los mexicanos.

La Máxima Casa de estudios de nuestro país, es una institución que merece el mayor de los respetos y requiere que todos aquellos que formamos parte de ella nos entreguemos, con el mayor de los compromisos, para que siga creciendo, generando la investigación y el desarrollo que mueven a México.

Una institución que cuenta con 29,233 millones de pesos de presupuesto. Una familia que se compone de 316,589 alumnos, 36,172 académicos y miles de funcionarios.
Dirigirla es un gran logro, y la reelección habla de que las cosas se han estado haciendo bien. Ser cabeza de la Universidad Nacional, es un honor que muchos universitarios queremos algún día alcanzar, pero sin duda, es también un enorme compromiso y cumplirlo cabal y honestamente es una obligación que se tiene como ciudadano mexicano, como universitario y como Puma de corazón.

Espero, que en este nuevo periodo, las autoridades de la UNAM sigan pensando en grande, generen nuevos proyectos y mantengan aquellos que han demostrado su funcionamiento. Una característica del crecimiento es la continuidad, y con esto me quiero referir a la continuidad de los proyectos y de las personas que valen la pena, que con su trabajo y entrega han logrado posicionar a nuestra Universidad, como la mejor de Latinoamérica.

Me gustó escuchar hoy a nuestro Rector, hablar de que en este segundo periodo de su gestión, va a trabajar en la transparencia y rendición de cuentas, escucharlo decir que no buscará cumplir con una agenda personal y que su único compromiso es con la UNAM, me genera cierta tranquilidad.

Y es que como bien lo dijo el Dr. Narro hoy en su protesta: “Nada ni nadie, nos impedirá decir nuestra verdad” y la verdad es que aún falta mucho por hacer para que nuestra Universidad se democratice, se transparente y se libere de muchos grupos de poder que lo único que generan es el estancamiento del progreso.

Espero en verdad que los próximo años los universitarios nos podamos seguir sintiendo orgullosos de pertenecer a la Universidad Nacional Autónoma de México, espero que podamos ver que los cambios que se hagan son para el bien de toda la comunidad y para el bien de nuestra sociedad.

Triste sería enterarnos en los próximos días, que nuestro Rector ha cambiado a decenas de funcionarios y tirado centenares de proyectos, por el simple hecho de cumplir con compromisos personales. Espero que realmente los proyectos y los cambios, muchos necesarios, sean los que la UNAM necesita para seguir proyectándose como lo ha hecho hasta hoy, como la mejor.

El éxito de las instituciones, radica en el trabajo de quienes forman parte de ellas. Importante es que se reconozca a quienes han demostrado capacidad, compromiso y convicción. Por este medio reconozco el compromiso que ha demostrado el Dr. Narro Robles al frente de la UNAM, pero del mismo modo espero que ese compromiso siga siendo con y para la UNAM.

Felicito a los funcionarios, académicos y administrativos que hasta hoy han hecho posible que la Universidad Nacional siga siendo un referente de calidad y progreso. Hay que decirlo, el trabajo no es solamente de una persona, son miles, somos miles que desde nuestras trincheras, ya sea como estudiantes, académicos o administrativos, hacemos de nuestra casa, la universidad que queremos.


Sigamos trabajando para que así siga siendo siempre.


Felicidades, Dr. José Narro Robles, le deseo el mayor de los éxitos en este nuevo periodo, y felicidades, también, a todos los universitarios que han hecho esto posible.


“Por mi raza hablará el espíritu”

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Por una agenda social.

“Lo importante para el gobierno no es hacer lo
que los particulares ya están haciendo y hacerlo
un poco mejor o un poco peor, sino hacer aquello
que en este momento no se está haciendo en absoluto.”
John Maynard Keynes



Por una agenda social.



México se encuentra en un trance crítico en donde la violencia destruye vidas y familias todos los días, la pobreza va en aumento y afecta casi a la mitad de la población. La vida política del país atraviesa una crisis inaceptable, los mexicanos viven una “democracia” disminuida que nunca logró consolidarse y la presencia de México en el marco internacional se ha vuelto irrelevante .
Requerimos urgentemente de una agenda seria para poder determinar una dirección a largo plazo, una agenda que defina una mega-meta nacional, que nos permita crecer y desarrollarnos en el ámbito social, político y económico.

Lo anterior es un rezo ya conocido por todos, pues es una frase que tiene más de cien años usándose en los discursos políticos, académicos y foros como en el que nos encontramos . Sin embargo, tristemente, no hemos podido encontrar los acuerdos necesarios para lograr impulsar ese gran reto.

Hoy en día es increíble que siga vigente el discurso que hace más de cien años, en 1909, Andrés Molina Enríquez planteaba en su obra “Los grandes problemas nacionales”. Como ya lo ha mencionado Samuel Schmidt, en innumerables ocasiones, “A más de un siglo de distancia, nos encontramos que aún no producimos el alimento que requerimos, importamos la mayoría de granos de la dieta nacional, tenemos trabajadores que ganan menos de lo necesario para vivir y se nos están acabando las fuentes naturales de agua.”

México ha vivido durante mucho tiempo, basando su política nacional en el petróleo, el turismo y las remesas. Tres actividades que día a día van a la baja.

En el primer aspecto mencionado -el petróleo- sería de gran utilidad organizar un acercamiento entre los gobierno de México y Brasil; ya que este último es el líder mundial en extracción en aguas profundas, y también cuenta con una economía basada en los hidrocarburos; la venta o desarrollo conjunto de maquinaria podría redituarle a México en una mayor producción de crudo, combinado con la posibilidad de acercarlo en sus relaciones con uno de los países líderes de América Latina, miembro del BRIC, y una de las economías emergentes del siglo XXI.

El segundo aspecto mencionado -el turismo- sin lugar a dudas es uno de los elementos que más pueden generar riquezas, empleos y desarrollo social. Hay mucho por hacer en este tema. Tristemente el turismo en los últimos años ha tenido una reducción sustancial por la inseguridad que vivimos en nuestro país.

El narcotráfico amenaza la esencia misma del Estado y la soberanía popular. Increíblemente en la medida que el gobierno consigue algunos avances en el combate al narcotráfico, las bandas han diversificado sus actividades, infiltrándose en las esferas públicas como la política.

Para contrarrestar lo anterior y lograr una mejora sustancial, me sumo a la propuesta que la Universidad Nacional Autónoma de México planteó hace escasos dos meses , pues es una propuesta que busca atacar integralmente el problema, involucrando a todos los sectores políticos y sociales en una problemática que si no se ataca ya, difícilmente tendrá solución en un futuro.

En la actualidad, son muchos los temas y problemas que debemos contemplar y solucionar, sin embargo, al no existir una agenda de mediano y largo plazo, la política mexicana deriva en un autoritarismo de decisiones. La agenda política es sumamente reducida, se preocupa en velar, mediocremente, por las propuestas populares. Se ignoran las demandas sociales y se deja la política en manos de personas que tienen claro un objetivo: “el poder por el poder”.
URGE una agenda social, que aborde los temas más importantes: pobreza, educación y salud. Necesitamos abrir los canales de participación.

Haciendo analogía con la frase de Keynes, citada en el proemio del presente, hoy lo importante para los ciudadanos no es hacer lo que el gobierno ya está haciendo y hacerlo un poco mejor o un poco peor, sino hacer aquello que en este momento no se está haciendo en absoluto.
Nos tenemos que involucrar en la toma de decisiones, debemos pugnar por una agenda seria, congruente con las necesidades actuales pero pensando en las necesidades del mañana. No olvidemos que un sistema en donde la sociedad no influye ni participa en la toma de decisiones es todo menos una democracia.

No seamos parte del continuo deterioro de nuestro país, no veamos poco a poco su destrucción; seamos mejor los que construyamos un país con visión de futuro, un país que en unos años, pueda voltear hacia atrás y ver algo halagador, que genere una agenda social, que reviva los valores y la unidad nacional.


“El tiempo para las palabras ha llegado a su fin y la acción necesita tomar su lugar desesperadamente. Indiferencia es complicidad.”


Roberto Zozaya Rojas